lunes, 4 de agosto de 2008

Mi confrontación con la docencia:

Hola compañeros:
Es motivo de satisfacción el hecho que me den oportunidad de revivir mis inicios en esta grata tarea, les cuento que mi pueblo era de menos de 1000 habitantes y se encontraba rodeado de haciendas henequeneras (El henequén es una planta donde se extrae fibra para hacer sogas, parecida al maguey, solo que de hojas más delgadas), mi padre y hermano trabajaban en una de ellas y en mis vacaciones pues ahí me llevaban para aprender ese oficio, ya después entendí que mi padre lo hacia para que me fijara lo duro que son las labores del campo y me dedicara más al estudio; de ahí nació mi gusto por el campo y gracias a una beca que conseguí estudie mi carrera de Ingeniero Agrónomo en la Escuela de Agronomía de la Universidad Autónoma de Chihuahua, de donde egrese en febrero de 1972 y me titule en Octubre de ese mismo año.
Tan pronto egrese de la Escuela, comencé a trabajar en el Instituto Nacional Indigenista, en el Edo, de Oaxaca, Puebla y Campeche, por mi trabajo que desarrollaba conocí a mucha gente del sistema educativo y cuando en 1981 comenzaron a ponerse mal las cuestiones económicas del país pues considere que era tiempo de buscar nuevos rumbos; acudí a los conocidos y para Noviembre de ese mismo año ya me encontraba en el Sistema DGETA, en el CBTA 9 de Comitancillo, Oaxaca.
Por la forma de trabajo que desarrollé considere que no tendría problema alguno, porque a los campesinos les enseñaba, como sembrar, fertilizar, regar, controlar las plagas de sus cultivos, etc; solo que existía un pequeño detalle los adultos saben exactamente que desean hacer y dicen lo que necesitan; los muchachos por la etapa difícil que tienen cuando convivimos con ellos pues muchas veces no saben lo que quieren, tienen muchas dudas, temores, sueños y no es fácil lograr una comunicación efectiva de buenas a primeras. Así que al rato el que tenía temores fui Yo por darme cuenta de la gran responsabilidad que había contraído con ellos y conmigo mismo.
Ante este temor siempre busqué y encontré el apoyo de mis compañeros de trabajo para aprender como hacerle, decirles, representarles, lo que quería que aprendieran; sin embargo no me sentía satisfecho, sabía que algo me faltaba, así que en vacaciones de Julio y Agosto me inscribía para estudiar pedagogía, didáctica y cuanto curso-taller me encontraba que, para suplir las deficiencias que tenia por mi formación profesional y tratar de ser mejor, tal y como continuo hasta ahora.
Considero que ser docente de este nivel es un privilegio, porque estamos educando a los jóvenes que el día de mañana van a sustituirnos o a ocupar algunos cargos, desempeñar trabajos donde se requiera ese extra que siempre estamos dispuestos a darles, por ese compromiso contraído desde entonces me gusta actualizarme, se que siempre hay algo que aprender, para enseñar o comunicarnos mejor. Me acuerdo de los que fueron mis maestros y lo que no me gustaba sobre su forma de enseñar, eso me empuja para tratar de no cometer esos errores y tratar de educar en la mejor forma posible.
Es gratificante esta actividad que desarrollamos, en lo personal estoy orgulloso de muchos jóvenes que se encuentran trabajando o continúan estudiando, cuando me los encuentro y me expresan lo que hacen y se acuerdan de las enseñanzas o consejos que me pidieron o se los di sin pedirlo, eso hace que diga uno que ha valido la pena ese esfuerzo realizado; sin embargo siento que me falta mucho por hacer, por ejemplo: Formar grupos interdisplinarios para realizar mejores practicas, (Nuestras especialidades son: Agropecuario, Administración, Informática y Desarrollo comunitario), motivar a mis compañeros para que se actualicen, que sean responsables en su trabajo, sean más creativos, (son apáticos en el sentido de que como no disponen del recurso, pues ni modo, que le van a hacer), en fin, aquí en Yucatán decimos "Que cada cabeza, es un mundo" y no solo por ser cabezones, sino por la forma de pensar de cada quien.
Al Leer al Maestro Esteve me identifiqué con sus conceptos, ya que sin saber he tratado a través de mi quehacer diario aplicar esos sencillos y valiosos conceptos, los valores humanos no se pueden enseñar en forma teórica, hay que ponerlos en practica o sea con el ejemplo, no puedo solicitar puntualidad, respeto, colaboración, etc. si soy el que llega tarde, maltrato de palabra a mis semejantes, o no participo activamente en diferentes actividades del plantel, las actitudes enseñan más que las palabras; en fin créanme que disfruto lo que hago y pienso que el día que me levante y me sienta con pocas ganas de ir a mi salón de clases, ese día solicitare mi jubilación porque habré perdido el interés por "El desafío de saber y la pasión por comunicarlo".
Muchas gracias por esta oportunidad de revivir en resumen toda una vida de trabajo gratificante y por su atención, reciban un sincero y afectuoso saludo.
Hasta siempre

2 comentarios:

Jose Luis dijo...

Hola Maestro Cisneros, reciba un saludo de uno de los hijos del CBTA 9 y de Comitancillo, Oax., querido; coincido con su gran compromiso con la educación y por su gran disposición de apertura al cambio, a las innovaciones y a la acción concreta de ofrecer una mejor docencia a nuestros alumnos, y realmente sus comentarios me motivan a seguir en ese proceso constante de búsqueda de nuevas posibilidades que me permitan no solo brindar conocimientos, habilidades y valores a mis alumnos, sino también sembrar en ellos anhelos y esperanzas.

Saludos desde el CBTA 42 de Villacorzo, Chis.

José Luis Cruz Cabrera

Lucia Rodríguez Guerrero dijo...

Luis Angel: Te escribo para felicitarte por este espacio que gentilment nos ofreces, de igual forma te ofrezco mi espacio para compartir.
Me parece que tus apreciaciones en cuanto a docencia compete son emanacos de tus sentimiento, posiblemente por el compromiso que tenemos con los estudiantes que son jovenes que nos necesitan.
chao luis angel
LUCY.